29 de abril de 2013

Iron Man 3 (2013)

Iré al grano para que podáis despotricar en los comentarios sin necesidad de llegar hasta el final de la entrada: la nueva película de Iron Man no es santo de mi devoción. Las interpretaciones son buenas, te ríes a ratos, hay escenas de acción bastante ocurrentes, los efectos especiales están logrados y, en definitiva, te entretienes durante algo más de dos horas, que es de lo que se trata cuando vas al cine; pero, por otro lado, la película es demasiado densa, peca de exceso de coñas, adolece de arritmia narrativa, colecciona sinsentidos como otros coleccionan cera en los oídos y, lo que es peor, en ningún momento logró que me implicara en su historia. ¿Y dónde se han metido todas aquellas canciones roqueras de AC/DC y Black Sabbath? ¿Cómo se les ocurre empezar la película con el Blue (Da Ba Dee) de Eiffel 65? ¡¿Nos hemos vuelto locos o qué?!

No me malinterpretéis. Iron Man 3 no me ha parecido un truño infumable ni una aberración a los ojos de Dios, simplemente me esperaba otra cosa. Lo mismo puedo decir de la pizza de jamón y bacon que me tomé durante la proyección y no voy a hacer un drama de ello.

¿Qué?, ¿vosotros nunca habéis comido pizza en el cine? ¿Acaso os parece mal? Pues si no quisieran que comiéramos pizza en la sala y apestásemos a todo el que se encuentre en un radio de diez metros, digo yo que no pondrían un Telepizza en el vestíbulo.


Iron Man 3 continúa la historia de Tony Stark allí donde la dejó Joss Whedon con Los Vengadores. No hay ni rastro de S.H.I.E.L.D., el resto de héroes más poderosos de la Tierra deben de haberse tomado vacaciones, y la batalla de Nueva York está pasando factura a Tony Stark, que, por mucho arrumaco que le haga Gwyneth Paltrow, no consigue conciliar el sueño y combate sus ataques de ansiedad construyendo nuevas armaduras a todas horas. Una pajichuela antes de acostarse no le haría daño.

Su última creación es la Mark XLII (42 para los de la ESO), una armadura dorada con ligeros toques de rojo que puede manejar por control remoto gracias a unos chips instalados en su antebrazo y cuyas piezas pueden volar hasta él desde el quinto pino y acoplársele en el acto. Sería ideal si no tuviera serios problemas para permanecer ensamblada más de cinco segundos seguidos y se descargase más rápido que el iPhone de mi novia cuando juego al Angry Birds.

El gobierno también está pasando por un momento difícil desde que extraterrestres, dioses y monstruos invadieron la Gran Manzana y se marcharon sin comprar entradas para el musical de Spider-Man: Turn Off the Dark, ni una gorra de esas que dicen "I ♥ New York", un golpe duro para su economía.

Para superar esta crisis post 11-S y recuperar la confianza del pueblo en el ejército, los militares, con James Rhodes al frente, han tuneado la armadura de Máquina de Guerra con los colores de la bandera americana y la han rebautizado como Iron Patriot. ¡Ja! Y vosotros que pensabais que no se podía ser más hortera que el Capitán América o las concursantes de Cambia de look.

Let's party!

Mientras tanto, dos nuevas piezas se colocan con fuerza en el tablero de juego. Por un lado, tenemos al Mandarín, cabecilla del grupo terrorista conocido como los Diez Anillos y el mayor enemigo de Iron Man en los cómics, que pone en jaque al gobierno atentando contra sus cimientos ideológicos; y, por otro lado, a Aldrich Killian, un científico que tiene una cuenta pendiente con Tony Stark y que busca la forma de perfeccionar la tecnología Extremis, capaz de regenerar el tejido humano o de hacerte escupir fuego por la boca, según le convenga.

Y tranquilos, porque si no habéis leído Extremis, de Warren Ellis y Adi Granov, da igual. El cómic se parece al filme como un huevo a una castaña.

Siempre he sido muy fan de las gafas de aviador y de los trajes a medida.

Hasta ahí, el argumento. Ahora lo repasaré más detenidamente sin destriparos nada que no sepáis ya por los tráileres. Bueno, algo más sí. Pero poco. Palabra de Joven Castor.

Como aprendisteis en el colegio, toda historia consta de tres partes: introducción, nudo y desenlace. Esto también es aplicable al Séptimo Arte, solo que aquí algunas partes se subdividen en otras y las llamamos actos, que, generalmente, son cinco: presentación, conflicto, desarrollo, clímax y resolución.

La lección de cine, si os parece, os la cobro luego.

La presentación, aunque inusual en una película de este tipo porque no hay ni un ápice de acción, funciona bien y capta nuestro interés. La historia comienza con una narración en off de Tony Stark, que nos traslada al fin de año de 1999, a Suiza, donde vemos a Jon Favreau con la peluca más espantosa que podáis imaginar y asistimos al primer encuentro de Tony con el profesor Yinsen, al que el genio millonario no volvería a ver hasta ocho años más tarde en una cueva de Afganistán, un guiño muy propio de los cómics y que apela a la melancolía.

Esta sensación de nostalgia estará muy presente durante el resto del filme y, sobre todo, en su resolución, de la que hablaré un poco más adelante.

Nada dice años 90 como el opening se la serie de dibujos de Iron Man.

En la fiesta de Año Nuevo, Tony se marcha con su último rollete y deja tirado a Aldrich Killian, que buscaba respaldo económico para su proyecto cuando debería haber estado buscando un asesor de imagen y que, años más tarde, aguijoneado por la desesperación, volverá para morderle su brillante culo metálico al Hombre de Hierro.

Aunque la idea del héroe que crea al villano dejó de ser novedosa en el siglo IV a.C., cuando los griegos aún hablaban sobre filosofía y se sodomizaban unos a otros, suele funcionar bien, porque cuando esa creación amenaza lo que el héroe más quiere, surge el conflicto.

Eso sí, si queréis conocer una forma más tonta de buscarse enemigos, probad en no darle propina al chino que os trae la comida a domicilio.

¿No plopina? ¡Lollitos de calne humana pala ti!

Cuando uno de los amigos de Tony se ve implicado en un atentado del Mandarín, nuestro héroe desafía al terrorista más buscado de América y, como vimos en los tráileres, su amenaza desemboca en un ASALTO A LA MANSIÓN que se lo arrebata prácticamente todo, incluso el conejo de peluche gigante que le había regalado a Pepper. ¡Malditos!

Sin apenas medios a su alcance, y más MacGyver que nunca, Tony emprende un viaje lejos del hogar para descubrir la verdad sobre el Mandarín, al mismo tiempo que aprende a controlar sus miedos y busca una respuesta a la pregunta de si Iron Man es él o su armadura. (Mira qué es tonto, si todo el mundo sabe que Iron Man es el guardaespaldas de Tony Stark…)

Los Vengadores: Asalto a la mansión, Marvel Gold.

En mi opinión, el planteamiento es sobresaliente y abre un gran abanico de posibilidades, evitando, en teoría, que el personaje de Tony Stark se quede estancado. En teoría digo, porque en el guión Robert Downey Jr. se ha convertido en una parodia ambulante de sí mismo y está aquí más encorsetado que nunca, hasta el punto de que es imposible tomárselo en serio incluso durante sus crisis nerviosas.

En pocas palabras: los chistes deben hacerse en el momento oportuno, y el momento oportuno no es constantemente. ¿Cuántas veces puedes repetir un chascarrillo sobre el reloj de Dora la Exploradora antes de que pierda la gracia? La respuesta es ninguna, pero lo repiten dos. Convertir uno de los puntos fuertes de este personaje en un recurso permanente hace que pierda espontaneidad.

Dejando las coñas de lado, y mirándolo por el lado positivo, la película también nos muestra la faceta más ingeniosa de Tony, que al perder sus recursos habituales, debe recurrir a lo que sea que tenga a su alcance para construir gadgets con los que enfrentarse a sus enemigos. A su manera, me recuerda un poco a Macaulay Culkin en Solo en casa. Incluso le ayuda un niño de diez años no del todo insoportable que tiene una de las mejores líneas de diálogo de toda la película; la del rasca y gana, me refiero.

Al niño, naturalmente, no lo habéis visto en ningún tráiler, porque Marvel y Disney no se chupan el dedo y saben que los críos son un repelente para los aficionados al cine.


El meollo del asunto intercala la labor detectivesca de Tony, que le lleva desde un pueblo de Tennessee a una mansión de Miami, con escenas de acción muy elaboradas, pero que, en algunos casos y por originales o espectaculares que sean, se podrían haber quedado en la sala de montaje y no hubiera pasado nada. Esto es lo que ocurre, por ejemplo, con el rescate del Air Force One, que es una de las secuencias más emocionantes y curradas de la película, pero que, más allá de la adrenalina del momento, no afecta en absoluto a la trama.

Durante este tercer acto y parte del siguiente, Shane Black también se permite pequeños "autohomenajes" a su carrera como guionista, al convertir a Tony y Rhodey en una suerte de Riggs y Murtaugh, el dúo de policías más famoso del cine de acción. No obstante, los momentos de buddy movie, aunque disfrutables, son escasos y, como parte del conjunto, encajan a duras penas.

Si estos dos son capaces de soportarse… la gente del hampa está perdida.

No quiero reventaros el gran giro de la película, que llega antes de lo esperado, porque es probable que muchos no la hayáis visto todavía y no soy así de puñetero… bueno, lo soy, pero hago lo que me da la gana. Sin embargo, sí puedo deciros que entiendo que los seguidores de los cómics de Iron Man se hayan mosqueado con algunos aspectos relacionados con el Mandarín, que ocupa el primer puesto en el panteón de enemigos del Hombre de Hierro en las historietas.

Por suerte, ese no es mi caso, probablemente porque todo lo que sabía del Mandarín hasta ahora se reducía a esta portada:

Iron Man a merced de… un pintas.

Durante muchos años, para mí el Mandarín solo ha sido un chino sin pantalones con un casco molón capaz de persuadir al Iron Man más sobrio que había disponible en aquella época de que se hiciera un afeitado especialmente apurado.

Como comprenderéis, mi imagen del personaje no puede salir muy mal parada hagan lo que hagan con él. Además, las producciones de Marvel se desenvuelven en su propio universo (el llamado Tierra-1999999), que es distinto del de los cómics (Tierra-616), y lo que han hecho Shane Black y Drew Pearce con el popular villano dentro de ese contexto me parece estupendo.

A todo lo anterior hay que añadir que Ben Kingsley se lo pasa fenomenal jugando a ser el malo de la función y ofrece una interpretación difícil de olvidar.

Los anillos son un elemento clave de la trama, así que haced vuestros deberes y aprendeos para qué sirve cada uno. Quizá incluso puedan invocar al Capitán Planeta.

El clímax de la película es un cúmulo de excesos y fanservice en el que un montón de armaduras reshulonas, pero construidas con papel maché, se parten la cara con los malos.

Esto demuestra que, al final, Iron Man 3 sigue siendo una peli de Marvel y, por lo tanto, todo se reduce a una pelea entre el héroe y el villano, con sopapos de 3.000 ºC que cortan armaduras como si fueran mantequilla y muchas, muchas explosiones. El mayor inconveniente de este apogeo fantástico es que, entre que es de noche y que todo ocurre la mar de rápido, apenas se puede disfrutar del despliegue pirotécnico. Una pena, porque, como suele decirse, en algunos casos menos es más, y yo hubiera preferido más de Centurión Plateado.

Tony, estás borracho. Te has olvidado del colorear la mitad de la armadura.

La historia concluye con una resolución que no será del gusto de todos y que trastoca la esencia del propio héroe o, cuando menos, le da un giro de tuerca. Recordemos simplemente que, ya sea en los cómics o en el cine, lo que hace que Tony Stark sea "súper" es lo mismo que le mantiene vivo; si lo separasen de su armadura, iría directo al hoyo. En cierta medida, Tony Stark murió en la misma prisión asiática que le vio renacer como Iron Man.

Estas viñetas, que se retrotraen a la primera aparición de Iron Man en la revista Tales of Suspense, hablan por sí solas:


Hecho este repaso, debo añadir que sin ser ni mucho menos una mala película, salí del cine con la misma sensación que cuando vi X-Men: La decisión final, pensando que podría haber sido mucho mejor y preguntándome ¡¿POR QUÉ COJONES LLUEVE TANTO?!

Disculpad, pero el viernes pasado, cuando llegué a casa, mis pantalones pesaban cuatro kilos más que cuando salí y no es porque los llevase llenos de Conguitos.

¿Estoy diciendo con esto que Shane Black ha hecho por Iron Man lo que Brett Ratner hizo por la Patrulla-X? No, nadie ha dejado moribunda a la franquicia con su falta de talento. Shane Black cazó depredadores junto a Arnold Schwarzenegger, redefinió el género de las buddy movies en los ochenta con Arma letal, y en 2005 dirigió su ópera prima: Kiss Kiss, Bang Bang, una excelente cinta de cine negro moderno que todos deberíais ver. En cambio, Brett Ratner está produciendo la película de acción real de Hong Kong Phooey. No hay color.

¿Acaso Brett Ratner tiene su propia figura de acción?

No, amigos, el problema no es Shane Black, eso lo tengo claro. Jon Favreau mataría por tener su currículo, y si de mí dependiera, a Black le eregirían una estatua en la plaza de su pueblo. El problema es que hay demasiados defectos para pasarlos por alto y éstos ensombrecen la que, con algunos retoques, podría haber sido la mejor entrega de la trilogía.

Quizá con el cambio de director y la necesidad de superar Los Vengadores de Joss Whedon, nuestro Ícaro de hierro se ha acercado demasiado al Sol que representa El Caballero Oscuro: La leyenda renace y, con ello, ha perdido un poco de la magia Marvel. Y no creo que haya sido un acto premeditado, porque dudo que Shane Black se considere un arquitecto de epopeyas morales como Nolan, pero el caso es que le ha salido así.

De todos modos, y aunque Iron Man 3 funciona mejor como peli de acción que de superhéroes, Marvel ha sabido cerrar, con mayor o menor acierto, el círculo del Tony Stark cinematográfico, brindándole un final que ya veremos cómo se traslada a la secuela de Los Vengadores.

La Fase 2 ha comenzado.

18 comentarios :

  1. Gran reseña. Y si, ya quisiera el mercenario de Ratner tener su propio muñeco. Es que desde El ültimo Boy Scout tengo a Black en un altar.

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  2. La verdad es que yo no me cabree con el cambio es mas me rei bastante con algunas frases.

    Yo con X-Men 3 si que me sentí timado, aunque mas cuando pague por Elektra (todavía tengo pesadillas).

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  3. Pues ni fu ni fá. Reconozco el trabajo gigantesco de mantener vivos a estos superhéroes y reavivar a Marvel(hasta en Hardvard tratan su tragedia como un caso de estudio); pero deben recordar que estos héroes nacieron a raíz de la segunda guerra Mundial y sus secuelas(la guerra fría) y es un logro el que se hayan desligado enormemente de poner como enemigos eternos a los nazis y el comunismo(chole con lo mismo).

    Los efectos especiales muy buenos, pero están descuidando la trama y no logran retener al espectador/cliente con el hilo o al filo de la butaca(al menos muchos espectadores compartimos el mismo punto de vista en México).
    A mí me parece que está dirigida más a los ultrafanáticos del género...no falta decir que el marketing es su principal objetivo, pero que recuerden la crisis de los noventas en el cine cuando quisieron explotar todas las franquicias de superheroes y videojuegos(he-man, capitán America, los cuatro fantásticos, Dick Tracy, Mario Bros, batman a partir de la tercera parte, etc).

    Como siempre, excelente reseña, aunque algunas palabras que usan en España son diferentes a las de México, la esencia se conserva.

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  4. La peli debería titularse "Tony Stark" porque de Iron Man hay poquito. Yo soy fan de los cómics y tengo sentimientos encontrados. Como película me ha gustado mucho pero como adaptación del espiritu (no de las historias, las historias de los cómics se quedan en los cómics y me parece bien que no se adapten literalmente), es difícil asumir que cambien tanto el espiritu de los personajes. Ya sabeis porque lo digo. Además, Iron Man tiene un buen listado de villanos y el personaje de Guy Pearce no es uno de ellos pues solo apareció en un comic de los cientos que ha protagonizado Iron Man.

    Divertida reseña

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  5. Hombre, comparar Ironman 3 con X-Men 3 es algo intolerable, por muchas matizaciones que se hagan después, porque es una aseveración excesivamente fuerte.

    Todo lo demás, muy de acuerdo, incluso la parte de la lluvia, que me pilló también a mí...

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  6. ..antes de la E.S.O ya se aprenden les numeros romanos....en 5 de primaria si mi memoria es buena...

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  7. Y no comentas nada de la canción que suena en la intro? https://www.youtube.com/watch?v=oVtLbDMVwL8&feature=youtube_gdata_player andevé! En fin, la peli ha estado bien, pero podría haber estado mucho mejor. Lo de Tony estresado no me ha parecido muy creíble, sobre todo con el cachondeo que se traía en los Vengadores. Y el enemigo bastante chorra. Veremos que tal la segunda parte de Los Vengadores.

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  8. No sé por qué, cuando hacen una trilogía siempre tienen en mente hacer de la última la mejor y más explosiva que sus antecesoras y salen películas no muy bien paradas como fue el caso de Spiderman 3. En este caso, aunque me gusto no es la película de mi devoción y lo que más me disgusto fue la pobre aparición de el Mandarin un super villano venido a menos en esta película.
    Concuerdo con tu reseña y como siempre muy acertadas.
    Opino lo mismo que tu, Robert Downey Jr. ya es difícil tomarlo en serio y creo que quedo marcado como Tony Stark por siempre.

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  9. GoldenEye21091987: ¿Quién no querría tener su propio muñeco? Es el signo indiscutible de que has triunfado en la vida.

    Vladek: Yo me reí bastante hasta que mi sentido del humor colapsó de puro hartazgo. Hay momentos para todo, pero no todo vale para cualquier momento.

    M@nchitas: Hazme un favor: pon de moda en México todas las expresiones que te suenen raras. Llamémoslo expansión cultural.

    JauriJauriJauri: El problema no es que haya más de Tony Stark que de Iron Man, porqueTony Stark ES Iron Man. El problema es que no haya ningún número musical con las ironettes.

    Fosforo: Ahí me he pasado, ¿no? Culpo a la lluvia, me pone de mal humor.

    Anónimo: Muy bien, gracias.

    Elaine: ¡Menciono la canción en el primer párrafo!

    José Correa: Spider-Man 3 juega en la liga de lo ridículo. La cuento como comedia.

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  10. A mi me ha encantado... no es ya que me parezca la mejor de Iron Man (y de la Marvel), es que la veo dificilmente superable.

    La agilidad de los diálogos, el que durante la mayor parte del tiempo el superhéroe no tenga poderes (algo que también se extiende a Maquina de Guerra), la variedad de acciones, el trasfondo que se atreven a sugerir... me lo pase como un enano en el cine, vamos.

    Eso si... es "particular" como ella sola, y defendiéndola todo lo que la defiendo, lo del Mandarin es muy discutible y entiendo que todos los aficionados a los comics quieran matar a Black.

    pd: grande el montaje a lo arma letal XDDDD

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  11. Y no comentaste que también entro en acción IMA(Ideas Mecánicas Avanzadas)
    Bueno aunque eso sería más para la película del Capitán América.

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  12. Hoy la vimos con mi esposa y aunque a ella le encantó (sale Robert Downey Jr, vamos, hasta a mí me hace tilín), yo todavía no decido si me ha gustado o no.

    Me parece mucho mejor que la 2da, aquí por lo menos hay un desarrollo del personaje, y Shane Black ha encontrado un equilibrio con el desarrollo de la némesis que Favreau no consiguió en ninguna de sus iteraciones. Por otra parte, hay momentos que pecan de ridículos y te sacan del "suspension of disbelief". Caso puntual para mí, el que Killian escupa fuego. WTF? Para que mostrar algo tan fantástico cuando Marvel se ha gastado intentando hacer de su mundo cinematográfico uno fantacientífico? Y a qué pinta que lo haga si después no lo usa en combate? Y cosas así.

    Tiene errores más profundos, pero no sé, es que yo no puedo ser objetivo con Marvel, quiero que me gusten sus películas.

    Otra cosa, la escena post-créditos. Esta es la más insípida e inútil de todas las pelis. Pensé que tendríamos una pista de hacia dónde apuntaria esta fase 2, y al final no era nada.

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  13. eter: I know. Leí tu crítica. :)

    Øvn¥: Si tuviera que comentarlo todo, jamás tendría los artículos listos. Prefiero compensarlo con chistes estúpidos.

    Jeral: La segunda repite demasiado de la primera y le falta ese desarrollo que comentas. Estoy de acuerdo. Yo tambien quiero que me gusten estas películas. Deberían haber incluido dos escenas después de terminar la película en lugar de una y así todos contentos.

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  14. A mí me ha gustado mucho. Quizá se nota el equipo Shane Black - Robert Downey jr. que ya se vio en Kiss Kiss Bang Bang. De hecho parece un crossover entre Iron Man y esta. Pero como Kiss Kiss Bang Bang es una de mis películas favoritas, yo tan feliz.

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  15. Usted se equivoca, Bróchez. Se equivoca. ¡¡SE EQUIVOCAAAAAAAAA...!!

    Pero el artículo me ha gustado aunque discrepe, así que BIEN.

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  16. Como bien me comentaste por tuiter, "densa". Al igual que en todas las de Iron Man sigue fallando el villano (como en casi todas las de superhéroes). No tiene la entidad de película-película del Batman de Nolan (que no es solo una película de superhéroes, es una película) ni es un divertimento tan conseguido como los vengadores.

    Película muy superior a la ínfima media de este género y que va de más a menos (sobra metraje).


    Saludetes

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  17. A Iron Man 3 yo digo: SÍ.
    Un gran sí. Es mucho mejor que las dos anteriores. Puede pecar de exceso con los chistes pero a mi no me se hicieron pesados, yo odio como el que más a los críos de las películas pero el de ésta mola, me gusta como se burlan de los crios de las peliculas y su "conexión especial" con el héroe.
    En lo de la batalla final tienes razón, no sé porque las hacen tan largas. Batallas más cortas y más espectaculares, menor gasto y mejor resultado, ese debería ser el lema de los productores pero ultimamente se les va la mano con estas cosas (¿alguien ha dicho Superman?).
    El cambio que sufre el Mandarín lo veo brillante, el malo deja de ser el típico terrorista y pasa a ser un producto comercial. ¿Una crítica a como nos venden la moto del terrorismo? Luego, el cientifíco que trabaja para el gobierno y el vicepresidente son los malos, como decía el mejor presindente de la historia de España y del universo conocido (MPHEyUC de ahora en adelante)don José María Ánsar hay veces que no hay que buscar al enemigo en cuevas lejanas. Lo tenemos muy cerca.
    En definitiva, no llega al nivel de la trilogia de Batman (nunca creo que nadie llegue a ese nivel), la pelicula es muy divertida y, joder, sale Robert Downey Jr. con eso es sufiiente.

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  18. Empieza diciendo que la película tiene exceso de humor y después pasa a comentar que se comió una pizza en el cine.

    Tiene usted el mayor de mis desprecios.

    Gordo.

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