14 de febrero de 2013

Marmalade Boy: Besos robados. Yuu tiene novia

Si creéis en el tipo de tradiciones que se inventan empresas como Coca-Cola y El Corte Inglés para sacarnos los cuartos, tenemos otro San Valentín que celebrar, y en este blog ya deberíais saber lo que eso significa: la recapitulación de un episodio más de Marmalade Boy: La familia crece.

La pregunta que me hago ahora es: ¿Podemos estar ante el mejor anime de todos los tiempos? Y a pesar de no conocer más de diez series de animación japonesas a fondo, voy a tirarme a la piscina y decir que sí.

Su protagonista, Miki, vive la vida tan intensamente y existe tanta profundidad en su historia de amor, tantos matices que apreciar que… que… Disculpadme un momento. Se me ha subido la comida a la boca.

*El autor corre al cuarto de baño*

Agh, qué asco. ¿Era eso guacamole?

En el episodio anterior, Miki empezó a descubrir el lado más dulce de su hermanastro Yuu, el chico mermelada, pero justo cuando todo parecía estar mejorando en el terreno afectivo, nuestra adorable chica encontró por casualidad una fotografía de Yuu del brazo de una gachí de pelo turquesa y sintió cómo se convulsionaba ese mundo tan especialito suyo en el que los intercambios de pareja y las relaciones pseudoincestuosas están al orden del día. ¿Será la chica del pelo turquesa la novia de Yuu? Y si lo es, ¿por qué debería preocuparle esto a Miki? ¿Acaso está ella misma enamorada de Yuu?

Yo no puedo responder a esas preguntas sin perder el ápice de dignidad que me queda, así que veamos qué dice el robot de Miki.

E-NA-MO-RA-DA. DES-TRUIR A LA HU-MA-NI-DAD.

Mr. Roboto dice que sí, que está enamorada, y aunque Miki se niegue a reconocer que está coladita por Yuu, si lo dice un robot de juguete del tamaño de un consolador, tiene que ser cierto. Como diría Darth Vader: "Examina tus sentimientos, Miki, ¡sabes que es verdad!".

El "¡Noooooooooo!" de Luke ya lo grito yo a cada segundo que pasa.

En las pistas de tenis del megainstituto, Miki ensaya su saque mientras el resto de alumnas altas y delgadas como tu madre, morená saladá, permanecen a los lados del court practicando sus movimientos de raqueta con pelotas imaginarias, no vaya a ser que crucen las líneas de base y se conviertan en personajes principales del reparto.

Yo también recibí clases de tenis en su día, y no recuerdo que ningún compañero acaparase toda la maldita pista para practicar su saque. Ahora bien, es cierto que en mi caso las pistas no estaban dentro del instituto, rodeadas de jardines espléndidos, sino a veinte kilómetros del centro de la ciudad, en el polideportivo más árido y barato de toda la sierra. En la educación, siempre ha habido... clases. Yeaaah!

¡Que nadie se acerque a la pista! Ha entrado la potragonista.

Sin embargo, tratándose de una demente esquizoide como Miki, hay que andarse con mucho ojo, y cualquiera se le acerca a menos de tres metros viendo los zurriagazos que arrea con la raqueta. Es más, si sus compañeras supieran que, antes de golpear las pelotas, ve reflejada en ellas la cara de la chica del pelo turquesa, saldrían de allí por patas.

No estoy exagerando. Miki ni siquiera conoce a la supuesta novia de Yuu y ya la odia a muerte. ¿Es esta la lección que debo aprender sobre la mente adolescente femenina?, porque como haya la más mínima posibilidad de que yo tenga hijas así, sacaré el cascanueces del cajón y lo utilizaré con mis testículos ahora mismo.

¡Prepárate para probar mi revés, vástago de Satanás!

En esas estamos, cuando Yuu se acerca a la pista, todo un donjuán de 1,80 de estatura y 20 kilos de peso. Miki se extraña de verlo, porque pensaba que estaba estudiando, y él responde que quería ver cómo entrenaba. Miki reacciona quedándose muda y poniéndose colorada, con todas esas rayitas rosadas y rojas que les salen a los dibujos japoneses debajo de la línea de lo ojos. Supongo que si Yuu llega a decirle que quería verle las braguitas, le hubiera saltado la tapa de los sesos. Es una forma de hablar. Miki no tiene de eso.

Además, no olvidemos (¿cómo hacerlo?) que Yuu es su hermanastro y que ambos viven bajo el mismo techo y estudian en el mismo instituto. En condiciones normales, ¿por qué narices tendría que significar algo que vaya a verla? ¿Solo porque él le plantó un beso en todo el morro cuando creía que ella estaba inconsciente? ¡Eso pertenece al pasado! ¡El chico ni siquiera tiene antecedentes penales! ¡Vive el presente, Miki! ¡El presente!

¡Ha venido a verme entrenar! Creo que quiere casarse conmigo.

Incluso cuando Yuu le dice que era broma y se larga, Miki se queda pensando en por qué habrá venido a verla.

Creed que me esfuerzo, pero de verdad que no entiendo a esta chica. ¿Sufre Miki algún tipo de retraso mental severo desde que recibió un balonazo en el primer episodio?, porque me da la impresión de que su cerebro filtra toda la información que recibe y la convierte en conclusiones sin sentido. ¿No puede pensar que Yuu simplemente pasaba por allí de camino a la biblioteca y ha aprovechado para saludar?, ¿o quizá que es heterosexual y en las pistas de tenis hay una docena chicas en minifalda y ni una sola de ellas está gorda?

Lo que sí entiendo, en cambio, son las miradas penetrantes que dirige Ginta a Miki desde el otro lado de la pista. Dicen Norman Bates a gritos. Lo sé por la música inquietante y porque la cámara va haciendo zoom poco a poco. Es muy siniestro.

Pronto, muy pronto…

Poco más tarde, en la biblioteca (imaginaos una mansión victoriana y ahora multiplicad su valor catastral por cinco), vemos a Yuu leyendo un libro sobre las obras de Gaudí. ¿Gaudí? ¿El mismo Gaudí que dejó a medias la Sagrada Familia y diseñó la escultura del primer dragón transexual? Sí, amigos míos, la serie tiene un vínculo con España. Ya puedo morir tranquilo. Clavad una estaca en mi corazón, decapitadme, quemad lo que quede de mi cuerpo y vertedlo en un jarro de agua bendita.

Otro chico, moreno y con mullet, entra en la biblioteca y pregunta a Yuu si el asiento que está a su lado está libre. No sería una pregunta extraña si el único asiento ocupado de TODA la biblioteca no fuera el de Yuu. Con todo, esto no es ni de lejos lo más raro que dice el recién llegado, porque después de sentarse, se queda mirando a Yuu con ojitos tiernos y fondo de rosas y le suelta que tiene cierto "interés" en él. Sí, habéis leído bien. UN FONDO DE ROSAS. A esto hemos llegado.

Yuu, que de marica no tiene nada, toma las de Villadiego, pero el otro chico le coge del brazo y le dice que tiene el libro de Gaudí en su casa y que puede ir cuando quiera a verlo. Yuu sale corriendo tan deprisa que solo le falta dejar un agujero con su silueta en la puerta.

La verdad, no me esperaba que Yuu fuera homófobo. Pervertido y amoral, sí, pero no homófobo. Ahora mismo estoy muy decepcionado con él.

¿Has estado alguna vez en una prisión turca?

Después de que Meiko, la mejor amiga de Miki, engañe a Yuu para endilgarle el número 5 de la revista de críticas literarias que ella misma ha escrito por el precio de 450 pesetas (¿traduciendo la moneda? ¡Solo en España!), se reúne con Miki para volver juntas del instituto mientras toman helado de cucurucho. En mi colegio eramos más de polos Flax y Peta Zetas.

Meiko le cuenta a Miki que Yuu ha estado en la biblioteca. "Lógicamente", y quizá me faltan comillas, Miki empieza otra vez a hacerse pajas mentales, preguntándose por qué habrá ido Yuu allí.

Quizá me esté volviendo idiota después de haber visto casi una hora de esta serie, pero se me ocurre que tal vez Yuu fue a la biblioteca para, no sé, ¿LEER UN LIBRO? Lo reconozco, es una locura, pero ¿qué leches iba a hacer allí si no?, ¿ligar con estudiantes homosexuales con peinados pasados de moda? No, porque es evidente que Yuu prefiere el pescado. El pescado en apariencia inconsciente y con lazos de consanguinidad, pero el pescado al fin y al cabo.

El helado debe de ser bajo en calorías, porque son como palos de fregona con uniforme y pelucas de 20 euros.

En la casa de locos donde cohabitan los Koishikawa y los Matsura, la madre de Yuu regala a los chicos un par de entradas para ir a El Perro Fantástico, un parque de atracciones que acaban de inaugurar.

Me gustaría pensar que las atracciones no cumplirán los estándares de seguridad y que tendré el placer de revivir la escena de la montaña rusa de Destino final 3, pero no soy tan iluso. La serie tiene más de 70 episodios, y dudo que los 67 siguientes estén protagonizados por fantasmas.

Yuu invita a Miki a acompañarle al parque de atracciones el domingo, y la chica empieza a pensar que será como una cita, igual, igual q-que si *aaay*... ¡salieran juntos!

Cada vez que oigo pensar a Miki, me da la sensación de que un centenar de mis neuronas agarran un bote de barbitúricos y se suicidan.

Una radiografía de su cráneo mostraría cuatro pájaros revoloteando. Los mataría a tiros.

Ahora, para que os hagáis una idea aproximada de cómo es El Perro Fantástico, imaginaos Disneyland sin yonkis disfrazados de mascotas corporativas que aprovechan la pausa del bocadillo para fornicar, ni atracciones que puedan ahorrar a las anoréxicas el mal trago de meterse los dedos en la garganta. ¡Trago! Yeaaah!

Tengo que dejar de hacer eso.

Después de jugar a una recreativa de navecitas (en una pantalla de cine, porque en esta serie todo parece más caro que la vida misma), Yuu le consigue a Miki un peluche que no es el que ella quería, pero "no importa, porque también es mono". Sí, monísimo como un tumor, porque resulta que un kappa de esos que se divierten ahogando a la gente, secuestrando niños y violando mujeres. ¡Solo en Japón!

Y para continuar con la diversión, la pareja se dirige al laberinto de los espejos, en el que Miki entra sola sin darse cuenta de que Yuu se ha quedado atrás retenido por, oh, sí, ¡la chica del pelo turquesa!

La trama se complica. Dun-dun-dun...

Hasta yo sé que esa gorra no le queda bien. ¡No conjunta con nada de lo que lleva puesto!

¿Habéis visto El hombre de la pistola de oro? Espero que sí. Es esa película de James Bond en la que Christopher Lee interpreta a un villano que tiene un tercer pezón y un mayordomo chino en miniatura. Pues bien, el laberinto de los espejos de El Perro Fantástico me recuerda al final de esa película, solo que sin Roger Moore metiendo tripa.

Miki, que carece de sentido de la orientación, se pierde buscando a Yuu, y empieza a dar tumbos por el laberinto, chocándose con los espejos (que ya hay que ser subnormal para chocarte de frente con tu propio reflejo; imaginaos lo mal que lo pasará Miki con las puertas correderas de cristal cuando están más o menos limpias) y echando a correr mientras su mente perturbada altera la realidad a su alrededor. Tal que así:

La casa de los horrores viaja a Tokio.

Cuando consigue escapar del laberinto, Miki se topa con Yuu y Arimi, la chica del pelo turquesa, a la que él presenta como una vieja compañera de clase. Y por motivos que escapan a mi limitada mente masculina, encallecida por centenares de películas de acción y slashers ochenteros, ahora que Miki por fin tiene una mínima razón para que se le venga el mundo encima, lo único que se le ocurre pensar es que Arimi "es todavía más guapa que en la foto".

Me rindo. No puedo seguir su línea de pensamiento. Ni siquiera creo que sea una línea. Más bien parece una maraña de contradicciones y estupidez. ¿Sabéis lo que ocurre con los cables de los auriculares cuando los guardas? Que se lían solos y luego cuesta un huevo desanudarlos. Miki es mucho peor. Si alguien la entiende, que me lo explique en los comentarios. Razonamientos del tipo la mente de una mujer es un misterio serán eliminados.

Arimi dice que tiene que irse, pero antes se pega a Yuu como una lapa y le pide que le dé su dirección y su número de teléfono, provocando que Miki pierda momentáneamente sus facciones, ocultándose en la dimensión desconocida, y que su piel adquiera un tono azulado. Realmente es aterrador.

A ver quién le pinta una cara más graciosa a Miki. El ganador se llevará un maravilloso primer plano de Meiko lamiendo un helado.

Un chico le pega una voz a Arimi y le dice que se dé prisa. Yuu imagina que se trata del novio de Arimi y ésta responde que es un pesado y que piensa librarse pronto de él, porque para ella Yuu vale "mucho más". No será por esa gorra del bazar chino, eso seguro.

Cuando la chica se larga, Yuu le explica a Miki que ambos salían juntos en la escuela primaria, y nuestra protagonista recibe la noticia con su templanza habitual, pensando, y cito textualmente, "Ay, Dios mío, creo que me voy a morir".

Una mente muy sana, sin duda. El chico del que está enamorada, y olvidemos por un momento que es su hermanastro, ha salido con otra chica antes. Qué noticia más espantosa, ¿no?, porque, según tengo entendido, esto es algo que ninguna mujer busca. La revista Men's Health dice que a ellas solo les atraen los hombres vírgenes sin pareja ni experiencia. Corregidme si me equivoco.

Los oscuros tonos de la agonía existencial.

Yuu dice que salieron solo tres meses, pero que en ese tiempo, lo hicieron todo. ¿Oís? T-o-d-o. Todo.

Miki, que al igual que el lector medio de este blog es una depravada, lo interpreta del peor modo posible. ¿Todo? ¿Por todos los agujeros? ¿Incluso le lamió el cerete? A mí también me sorprende.

Sin embargo, Yuu se refiere a que pasaron juntos todas las fiestas importantes para una pareja: Navidad, Año Nuevo, San Valentín…, y acusa a Miki de tener una mente calenturienta. Luego, para rematar, le pregunta si quiere saber hasta dónde llegaron físicamente y acaba confesándole que su primer beso fue con la propia Miki. Supongo que Arimi y Yuu no se besaban, solo follaban como conejos. Besarse es de maricas.

Pero nada de lo anterior puede prepararos para la gran revelación. Mejor lo cito y no lo cuento:

Yuu: Estabas despierta esa mañana, ¿verdad?
Miki: ¿Tú… tú lo sabías?
Yuu: No, lo adiviné por tu reacción. Al principio, pensé que estabas dormida.

Y luego ella te metió la lengua hasta la epiglotis y empezaste a sospechar que algo despierta sí que estaba, ¿no, granujilla? Normal.

Miki, enfadada, pregunta a Yuu por qué la besó, y él se hace un poco el longuis antes de reconocer que ella le gusta.

Si sois medio normales, supondréis que después de semejante confesión, Miki, con lo boba que es, se quedará alelada, sin saber qué decir o cómo reaccionar, y acabará alejándose corriendo o sumiéndose en uno de esos mundos psicotrópicos por los que tan frecuentemente vaga su cabeza; pero nada más lejos de la realidad, porque lo que hace es cruzarle la cara a Yuu y largarse enfurruñada, a ritmo de paseo, convencida de que su hermanastro le está tomando el pelo. Porque sí.

Imagen de la presunta asesina tomada por un visitante antes de la masacre de El Perro Fantástico.

Al día siguiente, en el instituto comienza a correr el rumor de que Miki y Yuu salen juntos. Ginta, el amante despechado, recibe la noticia con frustración e ira contenida. La verdad es que viniendo de alguien con visos de acabar asaltando a menores de edad en el parque, la reacción no me sorprende.

Meiko le dice que él ya tuvo su oportunidad en el flashback del segundo episodio y la pifió, y que ahora no tiene derecho a entrometerse en la relación incestuosa e inmoral que parecen tener Miki y su hermanastro.

Este diálogo, y no creo que vaya a decir algo así a menudo, hasta tiene cierto sentido; pero el director del episodio peca de culebronero al decidir acompañarlo de planos inclinados, efectos de luces y sombras variopintos y una melodía que suena a duelo a muerte de serial de aventuras de los años cuarenta. Podéis escuchar la música de turno aquí. Termina en el 1:47; si escucháis más, será bajo vuestra responsabilidad.

Interponte entre Miki y su felicidad y tendrás que vértelas conmigo, Ginta Alberto.

Ginta, que es el delegado de la semana, se queda después de clase con Miki para cerrar las 1.001 ventanas del instituto y escribir el parte de faltas. En mi colegio, ser delegado solo significaba tener más posibilidades de que te acertasen con un borrador en la cabeza cuando el profesor te dejaba a cargo de que tus compañeros estuvieran callados y quietecitos mientras estaba fuera. Aquí es un trabajo más serio, pero menos peligroso para la integridad física.

Miki empieza a pensar en Yuu y Arimi, y se los imagina juntos celebrando las festividades que mencionaba antes. Al minuto, se le cruzan los cables, y Ginta le pregunta si le ocurre algo, porque tiene muy mala cara. Y por mala me refiero a "¡Dios! ¡¿Vas a matarme?! ¡Soy demasiado joven para morir!", que es lo que gritaría yo mientras intento no hacerme pis encima.

Superado este trance, Ginta se fija en que Miki está comiendo algo, y ella le dice que es uno de esos caramelos nuevos que anuncian en la tele, ¡los que tienen sabor a beso!

¿Disculpa? ¿Sabor a BESO? ¿Qué clase de beso? ¿El seco con regusto a baba de primera hora de la mañana (uno de mis favoritos, porque va con HAMOR)?, ¿el de después de comer pepinillos? Demasiada variedad para escoger uno.

Y por si nos quedaba alguna duda sobre la sandez que acabamos de oír, acto seguido nos ponen el anuncio del que hablaba Miki, en el que sale una tipa rubia restregándose un racimo de uvas por la mejilla como si fuera un pañuelo de terciopelo y diciendo la mejor frase de la historia de la animación japonesa:

"Ummmm… Beso Muscat, el sabor de un beso".

Y eso es todo, que ya es bastante.

¿Sabor a beso? ¿Se los ha metido alguien en la boca antes o qué?

Ginta se pregunta si de verdad estos caramelos sabrán a beso y Miki responde que no lo sabe. Sin embargo, en el fondo ella misma es consciente de que nada sabe igual que un beso. Supongo que, por su experiencia con Yuu, los besos deben de saberle a culpabilidad y oprobio, pero me es difícil entrar en este asunto sin sentir un intenso odio hacia toda la humanidad.

Con voz trémula y en un primer plano, Ginta pregunta a Miki si le gustaría "probar". Ella se cree que le está tomando el pelo y le sigue el juego durante dos segundos antes de decirle que era broma. Por desgracia para ella, se ve que Ginta tenía la cabeza en otro sitio cuando Miki llegó a la parte de la broma, porque se abalanza sobre la chica y le planta todo el morro en esa boquita de piñón que tiene.

Mmm... Sabe a Yuu.

Recordando las clases de autodefensa que vio en un capítulo de Walker Texas Ranger, Miki se aparta de Ginta y le pega una bofetada a mano llena, porque las bofetadas, merecidas o no, son el verdadero leitmotiv del episodio.

Ginta se queda con cara de pasmado, y Miki se aleja corriendo entre un montón de fotogramas de su pasado, sofocada y confusa.

Fin.

Cualquier excusa es buena para volver a enseñarnos a Miki con el pelo corto. Reíos de ella.

Lo confieso: estoy enganchado a la serie. Solo veo un episodio al año, pero no os imagináis cuántas vueltas puedo darle durante todo ese tiempo, pensando en cosas como: ¿Por qué cojones desperdicié media hora de mi vida buscando cómo se escribía "Beso Muscat" en Internet? ¿Conseguirá Jack huir de la penitenciaria a tiempo de salvar a Sarah? ¿Ganará el equipo de Nick el torneo estatal? Y, lo que es más importante, ¿demostrará Welner que un hombre puede escapar de la tradición y forjarse su propio destino antes de que caiga el meteorito? ¡Intriga y emoción en las historias que me invento en mi cabeza mientras veo estas gilipolleces!

No os perdáis el próximo episodio el año que viene. Sin duda tendrá un título que me dará vergüenza escribir.

22 comentarios :

  1. Jajaja, muy buena reseña

    De verdad que desearía que San Valentin durara un mes para ver una entrada por lo menos una vez a la semana.

    R.I.P a las neuronas sacrificadas en este episodio.

    Saludos.

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  2. A este paso termina de reseñar la serie cuando tenga 104 años (con todo y película).

    ¿Cuán más extraña se puede poner esta serie? Tal vez no leí la letra pequeña y es una serie que vagabundea por todos los fetiches.

    Y venga, aquí están mis propuestas para el concurso:

    Miki Cara 1

    Miki Cara 2

    Miki Cara 3

    Miki Cara 4

    Yeaaah!

    Vergüenza es escribir el título del episodio 10...

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  3. jajaja, Yo la bajé toda de internet y me la chute en maratón...lo que es estar con las piernas enyesadas en invierno y en la casa de campo.
    Estilo característico y único para estas reseñas; enhorabuena.

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  4. Excelente reseña, deberías dedicar el mes para Marmalade Boy. @LacraESECEFE, ¿acaso para la cara n° 2 usaste a los hermanos Korioto de Supercampeones (Captain Tsubasa)?

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    1. Pues va a ser que no. Es Arashi Ishino de Game Center Arashi sin el brillo en los ojos... ¡MIERDA! Se me olvidó ponerle el brillo en los ojos.

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  5. Øvn¥: Descansar, descansan, pero no sé si en paz.

    LacraESECEFE: Qué hartón de reír con las caras. La última me ha entusiasmado especialmente. Muchas gracias, de verdad. Y sí, el título del episodio 10 es de traca.

    M@nchitas: ¿Y aún puedes hacer cuentas para comprobar que te devuelven bien el cambio cuando pagas?

    Jesús Ruiz: No sobreviviría a un mes de esto. Y el blog tampoco.

    Jeral: Pues anda que yo revisionándolo con mi novia y luego obligándola a leer la entrada para que dijese que no tengo corazón...

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  6. Buena entrada!
    Y yo me quedo con la cara 4 sin dudar (todas molanmazo, eso sí!)

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  7. Que mariconada brocha!

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  8. No me puedo parar de reir con estas 3 entradas.
    Más! Hazlo por nosotros! Te queremos mucho y con el pelo violeta cuando jos da el viento xD

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  9. Señor tipo de la brocha, sepa usted que con el comentario de si "le lamio el cerete" o no ha logrado usted dejarme desarmado del todo, hacer que me parta el ohio, y ya puestos, restaurar el siempre frágil equilibrio del universo. Más aún cuando el equilibrio depende de unas piernas tan infinitamente delgadas como las que gasta la peña de esta serie.

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  10. Estupenda entrada, vaya hartón de reir xD.

    Y las caras para Miki también geniales, jajaja.

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  11. ¿Crees que la protagonista de esta serie no piensa con lógica? Eso es que no has visto Mirmo. Por si alguien no lo conoce, Mirmo es un shojo de, si no me equivoco, 2004 o por ahí (me da pereza buscar la fecha exacta). Admito que cuando era pequeño me gustaba (en aquella época no ponían nada mejor en Cartoon Netrwork) pero hoy en dia pienso en el y creo que es patético. Y no lo digo por que sea un chico. Hay shojos realmente buenos, como Clannad. El problema de Mirmo es que la prota era estúpida, la trama aburrida, hicieron 12.000 arcos argumentales todos iguales (con malos que resucitan y todo eso) y era EXTREMADAMENTE cursi.

    El argumento iba sobre unas criaturas llamadas Muglox (si, he tenido que buscar el nombre en wikipedia) que son algo así como hadas súper chibis, que, al mas puro estilo de Los padrinos mágicos, aparecen en el mundo humano cuando un humano es infeliz, para hacer hechizos mágicos coloridos e inútiles, y mantener al humano distraído, de forma que se olvida de lo mierda que es su vida. La serie se centra en Kaede, una chica con un peinado plagiado a Miku Katsune, enamorada de un chico llamado Setsu (su nombre se parece a lo que quiere hacer con el) el cual no sabe ni que existe.

    Oh, a quien quiero engañar. Por muy estúpida que fuese la serie, forma parte de mi infancia, por lo que me da pena decir todo esto (le pasa lo mismo al AVGN con Castlevania 2). Supongo que todos le tenemos aprecio a nuestros recuerdos.

    Nos vemos luego. Hasta entonces, ¡Mirumo Zibang!

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  12. JFDP13: La cara 4 me ha llegado a lo más hondo. ¡Hondo! La película de John Wayne.

    Javier Arance López: Qué acojone.

    Anónimo: Maricón tu padre.

    Chubasco: Habrá más, mucho más. El año que viene. Y no tanto más. He mentido.

    Terminento: Mission accomplished. *música de Lylat Wars*

    Jero-chan: Pueees... qué buen tiempo se ha quedado.

    Rafael: Deja de ver cosas raras y de llamar la atención sobre ellas para que otros las vean. Y "otros" soy yo.

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  13. No sé si las chicas que conocí en la adolescencia eran más raras de lo normal pero la "linea" de pensamiento de Miki no me parece tan extraña y más si estaban en esos dias especiales del mes.
    Con esta entrada lo me has obligado a hacer es buscar el episodio y verlo, y no quería pero no he parado de reirme.
    Y al comemtarle a mi novia esta entrada y que la leyese le han entrado ganas de volver a ver toda la serie. Espero que no me obligue a acompañarla.

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  14. "Maricón tu padre"

    AAALAAAA

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  15. Tendrías que animarte a visionar un capítulo al mes en lugar de uno al año, se que estoy un gran sacrificio pero sería una de las gestas más heroicas jamas hechas en la historia de Internet.

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  16. Diox, se me han saltado las lágrimas de risa en un par de momentos. Grandísismo, tipo de la brocha

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  17. ¡Espectacular!
    Tan soporífera serie debe ser reseñada capitulo a capitulo con tu estilo.

    ¡Felicidades!

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  18. Vi Marmalade boy en su momento, y como chica medio friki k soy, me gustó, pero desde que empezaste a crear entrades de la serie aún me gusta más! jaja tienes razón en todo jaja yo te apoyo, las chicas tenemos mente bipolar a veces jaja

    Un título "School Rumble"; a lo mejor te echas unas risas ;)

    ¡Felicidades! me encanta tu blog

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  19. Por favor, replantéate escribir con más frecuencia este apartado!! es buenísimoooooo!!! :D

    Aprovecho para felicitarte por el blog entero, aún le estoy quitando las babas a la pantalla de la risa que me dio leyendo tu visita al zoo...jo, pobre elefantito..jijiji

    Mi más sincera enhorabuena!!

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