27 de febrero de 2012

Kaiketsu Zorro (La leyenda del Zorro): El regreso del héroe

Habiéndose emitido por televisión aberraciones como Zorro: Generación Z (serie de corte futurista protagonizada por un descendiente del Zorro original cuya sola premisa me provoca el mismo efecto que el jarabe de ipecacuana), a nadie puede extrañarle que a principios de los noventa hubiera una producción italo-japonesa titulada Kaiketsu Zorro (Extraordinario Zorro), basada en el popular personaje de Johnston McCulley. Bueno, os podéis extrañar, pero solo porque yo os dejo.

Aunque para mí ninguna película o serie del Zorro podrá compararse jamás con la teleserie de Disney protagonizada por Guy Williams, los episodios de Kaiketsu Zorro funcionan notablemente como serial de aventuras. De hecho, el mayor problema que le veo es el mismo que al Zorro de Antonio Banderas, y es que al protagonista le falta el bigotito a lo Errol Flynn. Lo sé, es una tontería; pero sin él, el Zorro es como un Superman sin capa, un Mochilo sin mochila o una Xena sin ramalazos de lesbianismo. El bigote forma parte de la esencia misma del personaje y merece nuestro apoyo.

Tras el salto, encontraréis un resumen del primer episodio de la serie. Pero antes...

23 de febrero de 2012

Top 5: Superhéroes Disney

Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, Spider-Man, El Capitán Trueno, Dragon Ball, Astérix, Tintín... De niño leía todo tipo de cómics. Todos, claro, menos los que escondía mi padre dentro de una caja de cartón en el cajón superior del armario del cuarto pequeño debajo de los álbumes de fotos viejos. Esos ni tocarlos, que había que coger la escalera.

En particular, nuestra colección de tebeos de Disney era bastante digna: por un lado, teníamos un estante repleto de volúmenes de tapa dura que incluían, entre otras historietas, adaptaciones de los largometrajes del estudio de animación, que se publicaban bajo el sencillo nombre de Películas; y por otro, un baúl con tomos de hoja tamaño cuartilla con historietas más cortas, pero igualmente entretenidas, los populares Don Miki y Biblioteca Disney.

Los tebeos del segundo grupo a veces incluían historias muy curiosas en las que los personajes de Disney asumían el rol de superhéroes. Aficionado como siempre he sido a los cómics de Marvel y, en menor medida, de DC, casi sobra decir que esas historietas solían ser mis favoritas. Luego también aparecieron superhéroes en las series de televisión de Disney.

De todos ellos, he elegido a los cinco que me dejaron mejores recuerdos. Ahora bien, os adelanto que aquí no vais a encontrar a aquellos patos hipertrofiados que jugaban al hockey sobre hielo, ni, lo que es peor, las versiones "superenrolladas" de Juanito, Jaimito y Jorgito.

20 de febrero de 2012

Masters del Universo: Faker, el Robot Diabólico


Este mes se cumplen 30 años de los Masters del Universo, y para celebrarlo os traigo una entrada cuyo mejor calificativo es ser inclasificable y que además presume de tener las peores fotografías que ha realizado un ser humano hasta la fecha.

¿Recordáis aquel delirio gastronómico titulado Cocinando con Skeletor: chili con carne? Pues esto podría ser incluso peor. Decid NO a las drogas.

14 de febrero de 2012

Marmalade Boy: Secuelas de un beso. No entiendo sus sentimientos

Sí, lo sé. Marmalade Boy otra vez. No es mi culpa. En el último año, este ha sido el artículo más solicitado por los lectores. Y esos sois vosotros. Mal, chicos, mal. Deberíais saber que esta serie no es buena para mi salud. En general, no es buena para nada. La última vez que escribí sobre ella fue porque había perdido una apuesta, y creedme que me cuesta mucho justificarme cuando el único motivo es que el público está pidiendo un bis. Bueno, eso y que "marmalade boy" no deja de aparecer entre las palabras clave de búsqueda que traen a los navegantes incautos hasta aquí.

Pero no voy a quejarme mucho más. La decisión ha sido mía, así que de perdidos al río... Ay, si solo pudiera arrojarme a ese río.

Por si no lo habéis notado, he escogido San Valentín para recapitular el segundo episodio de la serie, titulado Secuelas de un beso. No entiendo sus sentimientos. Parecía la fecha más indicada para hablar sobre un anime tan empalagoso y que trata sobre el AMOR. Además, ahora podemos decir que este es el primer especial de San Valentín de El Tipo de la Brocha. Y si no me gustasen los especiales, no tendrían su propia página. Aunque, por cómo protesta mi estómago, este probablemente también será el último.

11 de febrero de 2012

¡Primer aniversario!

Estas tres no saben qué celebramos y bien poco que importa.

Hoy, con la entrada número 100*, el blog cumple un año. Os diría que esto no habría sido posible sin vosotros, pero sería mentira. Para esto de escribir me valgo yo solo. Sin embargo, es cierto que de no teneros a mi lado, este sería un rincón mucho más desaborido y seguramente ahora estaría anunciando el cierre del blog en lugar de emborracharme a vuestra salud. Por suerte, el bar sigue abierto. Para mí sois así de importantes.

Ah, que no veis cuánto abro los brazos. Qué lástima.

A lo mejor estáis pensando que un año no es para tanto, que vosotros habéis cumplido "diecialgo" o "taitantos" y no os dais esos aires; pero si tenemos en cuenta que hace más de cuatro años que empecé a escribir en ion litio, uno ve esa cifra con otros ojos. Mi abuela está orgullosa de mí.

Y ahora, las novedades.

9 de febrero de 2012

Las Puertas de Anubis

¿Recordáis a Tim Powers, el tipo del apellido alucinante que escribió En costas extrañas? Pues, atención, resulta que ha escrito más de una novela. ¿No es sorprendente? Y debo decir que Las Puertas de Anubis me ha gustado incluso más que su relato de piratas. Además, el libro tiene los mismos años que yo y no suelo leer muchos libros de mi quinta.

Ahora bien, la edad no es lo único que tenemos en común. Las Puertas de Anubis se llevó los premios Philip K. Dick, Apollo y Gigamesh; y yo gané el concurso de relatos ambientados en la Isla de Colossa celebrado por PoderFriki. La mayor parte de la trama se desarrolla en el Londres victoriano; y yo soy un esnob elitista que encajaría perfectamente en la alta sociedad del Londres victoriano. Hay un tipo barbudo; y yo soy fan de las barbas... Demasiadas casualidades como para no ser bueno.

La novela trata sobre un experto en literatura inglesa, Brendan Doyle, al que un millonario excéntrico invita a viajar con él al Londres de 1810 para asistir a una conferencia del poeta Coleridge. Hasta aquí, lo normal. Si eres amigo del Doctor Who quiero decir. Pero lo imprevisto ocurre y Doyle se queda atrapado en el siglo XIX, sin más recursos que su conocimiento sobre los sucesos de la época y con siniestros personajes pisándole los talones para arrancarle los secretos sobre los viajes en el tiempo y acabar con la hegemonía británica en Egipto. Wow, o sea, wow.

Si estáis a punto de dejar de leer por temor a que os destripe el libro, respirad tranquilos, porque no voy a deciros más de la cuenta. Mi intención solo es picaros la curiosidad lo suficiente como para que lo leáis sin tener que recurrir a fotos de gente atractiva desnuda.

6 de febrero de 2012

Star Trek: La arena


Este será el segundo episodio que recapitule de Star Trek desde que escribí esta entrada en junio de 2010. Eso sí, para darme un respiro, no es uno de los peores. De hecho, la mayoría de críticas que he leído lo encuentran bastante entretenido. Yo no consumo drogas, así que prefiero calificarlo de deliciosamente cutre.

Fecha de emisión: 19 de enero de 1967, el mismo día que los Beatles grabaron las cuatro primeras tomas de A Day in the Life en EMI Studios. Hoy ya no aprenderéis nada más.

2 de febrero de 2012

8 razones por las que el Príncipe Valiente es un tipo duro de pelar

Todo buen aficionado al Noveno Arte debería haber oído hablar alguna vez del Príncipe Valiente, creado por Harold Foster en 1937 y publicado en forma de tiras hasta nuestros días, ya en manos de otros artistas. El problema es que la mayoría de los que han oído hablar de esta historieta han visto que su protagonista es un chaval con cara de niña y un desafortunado corte de pelo. No es la clase de héroe de acción al que estamos acostumbrados. Esta tontería ha echado para atrás a muchos potenciales lectores de las aventuras del príncipe Val durante años y puedo contarme entre ellos.

Por suerte, hace poco el primer número de la nueva edición que está publicando Planeta cayó en mis manos por casualidad, y desde entonces me he convertido en un ferviente admirador de la obra de Foster. Una narración espléndida que supera el paso del tiempo y un dibujo impecable, de estilo realista y profuso en detalles, me han llevado a relegar un montón de cómics de Marvel al trastero, para dejar hueco a las aventuras del príncipe Val.

Este artículo no va dirigido a las personas que ya conocen y, por lo tanto, sin duda elogian el trabajo de Foster, sino a los que todavía no le han dado una oportunidad al Príncipe Valiente. Y para poneros en el buen camino, os probaré que el príncipe Val es el tipo más duro que ha pisado Inglaterra desde los tiempos del rey Arturo. Pese a su peinado. Y el uso de pintalabios.