10 de mayo de 2012

Juego de Tronos: Lo que está muerto no puede morir

"Lo que está muerto no puede morir, pero se alza de nuevo, más duro y más fuerte"... No sé a vosotros, pero a mí esta frase me suena a eslogan para un medicamento contra la disfunción eréctil. O quizás a alguna clase de juramento ritual zombi. En cualquier caso, creo que he dado con mi epitafio.

Dicho esto, y por seguir desde donde lo dejamos, me fastidia que el cliffhanger con el que terminaba Las tierras de la noche no llevase a ninguna parte. Me ha parecido una tomadura de pelo de padre y muy señor mío, como la resolución de las trampas mortales en las que se metían Batman y Robin en la teleserie de Adam West, solo que menos kitsch y sin ninguna gracia. Sinceramente, la trama de Jon Nieve y la Guardia de la Noche al otro lado del Muro es ya de un superfluo que no sé ni por qué le dedican tiempo.

No obstante, el episodio, como la mayoría, tiene sus más y sus menos, y ese es uno de sus menos. Sus mases se encuentran sobre todo en las excelentes interpretaciones del reparto femenino, al que se han incorporado algunas caras nuevas. Pero empecemos por ver lo gafe que soy.

La semana pasada me encariñé con Yoren, el Guardia de la Noche encargado de llevar a los nuevos reclutas al Muro y que salvó a Arya de un destino incierto. Su actitud de "¡Idos al cuerno!", la forma en que siempre parece dominar la situación y, por supuesto, la solemnidad de su barba me cautivaron. Ahora, por culpa de unos esbirros estereotipados, el pobre Yoren es pienso para gusanos. Y "casualmente" esto sucede después de revelar su triste pasado, metido con calzador por los guionistas para intentar conectar con el espectador en un tiempo récord. Tramposos.

Pero sobre todo me jode que se quiten a Yoren de en medio de un plumazo porque, como veis, me había tomado la molestia en memorizar su nombre y éste ahora solo es otro dato inútil en mi cabeza, como todo lo que aprendí sobre las relaciones de pareja viendo Ranma 1/2. ¿Sabéis la cantidad de cerveza que tendré que beber para olvidarlo?

No obstante, y siendo positivos, al menos el tipo no muere envenenado por una bruja ni a causa de una heridita infectada, sino que se despide del mundo de la forma más alucinante que uno puede hacerlo si descontamos el morir por asfixia entre los pechos de Lucy Pinder y Michelle Marsh, que es siendo superado en número por sus enemigos, pero aun así, llevándose a alguno de ellos por delante. Boromir lo puso de moda en El Señor de los Anillos, y todos los héroes del género de la fantasía heroica quieren subirse al carro.

También lo recordaremos por ofrecer alcohol a menores de edad.

Mientras tanto, en la Fortaleza Roja, Tyrion protagoniza presuntamente otro de sus grandes momentos.

Metido de lleno en el expediente de regulación de empleo abierto en el episodio anterior, la diminuta Mano del Rey comparte por separado con cada uno de sus tres consejeros cierta información estrictamente confidencial, cambiando solo un detalle en cada versión del relato, para poder comprobar quién es el soplón que le va con el cuento a su hermana Cersei. Sin duda es un plan brillante… para un niño de diez años.

Habrá quien piense que estos tejemanejes demuestran la chispa que tiene el enano, pero con la perspicacia que se les presume a este grupo de intrigantes y traidores, me decepciona bastante que esta sea la mejor idea que se le ocurre para descubrir al topo.

Simplemente con que los consejeros hubieran compartido el chisme entre ellos, se hubieran enterado por cualquier otro medio de la información transmitida a sus colegas (¿qué fue de las famosas redes de espías y de Twitter?), o al menos dos de ellos se hubieran chivado a la reina, el tiro le habría salido por la culata al menor de los hermanos Lannister.

Eso sí, las distintas conversaciones, al estar montadas como una secuencia única, tienen un ritmo entretenido, y la cara de Varys cuando Tyrion le dice que ha pensado en Theon Greyjoy como prometido de la hija de Cersei es impagable.

Los interrogatorios del jefe Wiggum son más sutiles.

Mucho más interesante que todo lo anterior es el rol que juegan las mujeres en este episodio. En la misma Fortaleza Roja, la lacrimosa Sansa sigue sufriendo el tormento de la reclusión y asumiendo el papel sumiso que le han asignado los Lannister para evitar que su cabeza acabe de ornamento entre los parterres del patio. En la primera temporada, sus aires de pija de provincias me parecían poco más soportables que la insensatez supina de su padre, pero desde que estuvo a punto de defenestrar a Joffrey, ha ido ganando puntos, y ahora hasta me da penilla. Y no olvidemos que salvó la vida a un tío trompa, ¡podría haber sido cualquiera de vosotros!

Resulta especialmente memorable la cena de Sansa con los Lannister y, en particular, el momento en el que la reina Cersei parece sentir empatía con la muchacha por las puñaladas traperas que ella misma le está dando. El gesto apenas dura un segundo, así que es difícil confirmar si se trata de compasión o simplemente tiene gases; pero, sea lo que sea, Lena Headey lo clava.

Mal, en cambio, la escena de Sansa con Shae. Mal cualquier cosa con Shae. En mi lista de personajes estúpidos y prescindibles, solo está un puesto por debajo de Theon Greyjoy. Que se ande con cuidado o la asciendo en menos que canta un gallo.

La de rodajitas de pepino que tendrá que usar para que no se le estropeen los párpados con todo lo que llora.

Lejos de allí, hacia el sur, mamá Stark sirve de correveidile a Robb y llega a Bastión de Tormentas para forjar una alianza con el rey Renly “Porque Sí, Porque Yo Lo Digo y Basta” Baratheon, recientemente desposado con Margaery Tyrell, la hermana de su amante.

A Renly lo veo muerto en breve, porque, seamos claros, es un blando; pero auguro un gran futuro a su esposa. ¿Tu marido no te encuentra atractiva porque pierde más aceite que el reparto de Las aventuras de Priscilla, reina del desierto? ¿No consigues ponerlo en marcha? ¿Él le echa la culpa de su problema al estrés o al alcohol? ¿Habla de gilipolleces como la belleza oculta? ¡No desesperes, mujer! ¡Margaery Tyrell tiene la solución! Ofrece a tu marido la oportunidad de que tu hermano gay se una a la diversión y eche una mano, ¡que él arranque ese motor reticente para ti! O, si acaso te preocupa saltar la barrera que separa las relaciones socialmente aceptadas del incesto, deja de depilarte, date la vuelta y finge ser tu hermano, y pronto, muy pronto estarás dando a luz un hermoso bebé.

Margaery Tyrell es la mujer más colaborativa que un homosexual con abolengo puede desear en su alcoba y me alegra que demuestre cierta austeridad en el vestir en esta época de crisis. No veáis la de tela que ahorra con esos escotes que le llegan hasta el ombligo.

Juego de Tronos, aconsejando a parejas con problemas sexuales desde 1996.

Sin movernos de sitio, pasamos a hablar de Brienne la Bella. Su intervención es breve, pero mi flechazo con este personaje digno de una novela artúrica feminista ha sido instantáneo. Cuando hablan del sexo débil, no lo dicen por Brienne. A Brienne le puedes pedir que te lleve las maletas cuando sales de viaje, o que traiga madera de la leñera. Y si ya no queda madera, talará un árbol. Es alta, fuerte, franca y, por algún motivo que desconozco, su mayor deseo consiste en ponerse al servicio del Rey de las Mariposas como parte de su Guardia Arcoíris. Tendrá algo que ver con el honor y la lealtad.

En resumen, Brienne es lo más cercano que hemos tenido a un caballero andante a la vieja usanza, por lo que parece que servirá de contrapeso a otros personajes con más clarosocuros. Si sabéis que me equivoco, no me lo digáis.

Seguro que consigue mear más lejos que la mayoría de hombres. No preguntéis cómo.

Además, debo añadir que Brienne me recuerda a King, la luchadora disfrazada de hombre de la saga King of Fighters (o, al menos, a King en el Art of Fighting original, cuando todavía podía pasarse por un tío). Esta extraña conexión le suma puntos en una escala que solo entendemos un tipo que cultiva papayas en la Antártida y yo.

Ved estas imágenes y decidme que no se dan un aire:


En cuanto al resto del episodio, poco que comentar. Desgraciadamente, la HBO sigue racaneando en acción, y la impresión que da la serie en general, pese a todos los millones que se gastan en ella, es de producción de serie B. No sé, por ejemplo, si el bautizo de Theon en el libro es una ceremonia ampulosa o no, pero aquí tiene menos pompa que la apertura de un supermercado Alcampo. Y así con todo.

Veamos hacia dónde se dirige esto.

7 comentarios :

  1. ¿Muerte épica a este nivel?
    A pesar de no tener ni la más mínima idea de la primera temporada (cosa que estoy en vías de solucionar) y tampoco haber leído los libros, disfruto bastante con sus reseñas y su peculiar estilo. Lástima por los episodios flojos y absurdos pero no todo puede ser excelente y perfecto en la vida... aunque ¿y la muerte por kiki como sustituto de la muerte por asfixia melonar?

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  2. Solo te digo una cosa: Ni le cojas cariño ni odies a ningún personaje de esta historia xD

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  3. Y siguiendo el consejo del post anterior: no desprecies a ningún personaje, todos acaban siendo fundamentales para la trama de una forma u otra.

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  4. LacraESECEFE: Algo más realista que esa muerte. Respecto de la segunda pregunta, me quedo con mi alternativa porque el grado de consciencia es mayor.

    Álvaro: Si una serie no consiguiese que sintiese una cosa y otra con los personajes, no la vería.

    Tempus Frangit: Ya supongo, pero que no les dediquen tiempo para nada o, peor, para que no nos olvidemos de que existen. Es lo único que digo.

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  5. Brienne es todo lo hombre que Niles Crane nunca llegó a ser.


    Saludetes

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  6. es verdad que la serie es una mierda si no te has leido los libros,como yo y le saco una cantidad de fallos garrafales, pero para el que no se haya leido ninguna de sus obras, esta bien.

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  7. oh, qué genial eres. Hacía mucho tiempo que no me reía así con una crítica!

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