29 de septiembre de 2011

Cine Basura: El regreso de la Cosa del Pantano

Es grande y verde, huele a popurrí de flores secas y sabe a aguacate. La Cosa del Pantano llega a Cine Basura con la que fue su segunda y última incursión en la gran pantalla: El retorno del Monstruo del Pantano (1989), del director Jim Wynorski. Y si este nombre no os suena de nada, tranquilos; eso significa que sois normales.

Acompañando a nuestros comentaristas habituales José Viruete y Paco Fox, estará el dibujante Albert Monteys, coautor de ¡Para ti, que eres joven!, una de las historietas de la revista El Jueves. ¿Que no leéis El Jueves? No hay problema, yo tampoco y estoy bien.

Imagino que los responsables del programa han escogido a Monteys, porque El retorno del Monstruo del Pantano está inspirada en un cómic, de modo que Monteys podrá compartir su punto de vista como artista; pero a la vista del zurullo maloliente que es esta película, quizá hubiera sido más apropiado llamar a un experto en el tratamiento de fosas sépticas o al tipo que se ocupa de limpiar la jaula de los monos en el zoológico.

¿Creéis que exagero? Un poco, tal vez; pero La Cosa del Pantano de Alan Moore es uno de los mejores cómics que he leído en los últimos cinco años, y este filme no le hace justicia. Es verdad que antes de que pasen diez minutos ya hay dos monstruos zurrándose la badana y que el disfraz de la Cosa del Pantano (o Monstruo del Pantano, como le llaman aquí) es bastante decente para los cinco dólares con veinticinco centavos que debió de costar; ¡pero es que ni siquiera el género de la cinta es el apropiado! El retorno del Monstruo del Pantano debería haber sido una película de miedo, y no estar a caballo entre el cine de superhéroes y la comedia romántica.

Reconozco que, con la mentalidad adecuada, uno puede reírse de lo absurda que resulta esta cinta (mi momento favorito es cuando el malo se refiere a su hijastra como "sobrina"); pero más allá de eso o de la gracia que puedan imprimirle en Cine Basura con sus comentarios, no se merece nuestro tiempo. Además, las pocas escenas que reconocerán los seguidores de los cómics están metidas con calzador y son cutres a más no poder.

De hecho, para mí lo mejor de este subproducto de serie B fue ser capaz de reconocer a las tres actrices principales. ¿Queréis saber quiénes son? ¡Pues no paréis de leer ahora!

26 de septiembre de 2011

7 momentos insólitos de Capitán América: La leyenda viviente

Este monstruoso volumen de más de 500 páginas, del que hablé brevemente en esta entrada, contiene las primeras aventuras del Capitán América en la actualidad, es decir, en la actualidad de cuando se publicaron por primera vez, o, lo que es lo mismo, los psicodélicos años sesenta.

Y aunque sin duda se trata de una antología muy apetecible para los seguidores de este superhéroe de Marvel, amén de un fabuloso reposapiés, al tratarse de cómics de la década de los sesenta, no es de extrañar que estén repletos de grandes viñetas involuntariamente humorísticas que jamás esperaríais ver en un cómic actual. Mi intención es repasar algunos de esos momentos, desde el respeto que profeso a la obra de Stan Lee y Jack Kirby, que, mientras no me demanden, será ninguno.

22 de septiembre de 2011

¡Los resultados de la encuesta sobre Anne Hathaway ya están aquí!


El periodo de votación ha terminado y el 62% de vosotros ha decidido que Anne Hathaway está cañón. Enhorabuena, eso significa que tenéis pene, o en caso de que seáis mujeres, que estáis lo bastante seguras de vosotras mismas y cómodas con vuestra sexualidad como para reconocer el atractivo de otra mujer. No me meto en lo que hayan podido votar mis lectores homosexuales, porque no estoy seguro de que esta sea la clase de blog que pretende atraer a gays y lesbianas. Excepto por los artículos sobre los Masters del Universo, Hércules y Xena, o Batman.

Siguiendo con los resultados, un 15% dijo que Hathaway es fea de tele, no "fea fea", y a otro 15% ni le iba ni le venía. Esta es la zona gris.

En cuanto a los siete extremistas radicales que votaron que esta actriz neoyorquina es un tumor de incógnito, yo les pediría que mirasen atentamente la foto que he escogido para ilustrar esta entrada y recapacitasen. ¿No es esa la viva imagen de una joven sexy y elegante? ¿Acaso un tumor llevaría esas botas de caña alta? Esto lo sabéis mejor vosotras que nosotros, pero, según dice mi estilista, hay que tener mucha clase para calzarse una botas por encima de las rodillas, porque son difíciles de combinar y la mujer que las lleva se arriesga a parecer un putón. Hathaway es provocadora, pero desde luego yo no me la imagino en la calle acercándose a los coches en busca de trabajo por horas.

Además, la fotografía nos plantea un interrogante muy sugerente: ¿Está Hathaway terminando de ponerse la bota o quitándosela? Aunque prefiero pensar que se trata de lo segundo, me preocupa que ella sola no pueda desprenderse de esa sutil metáfora que es su calzado. ¿Será una mujer autosuficiente o necesitará la ayuda de un hombre capaz de tirar sin miedo de la bota hasta salir despedido hacia atrás y chocar estúpidamente contra la pared, o salir volando por la ventana y caer por un precipicio? El conflicto está servido.

Por último, solo quiero añadir que aunque me abstuve de votar en mi propia encuesta, personalmente yo no diría tanto como que Anne Hathaway está cañón; pero la chica tiene su punto cuando mantiene la boca cerrada y no amenaza con devorar el Multiverso.

19 de septiembre de 2011

Hechizada (Ella Enchanted) (2004)

¿Qué porras hago yo escribiendo sobre una comedia romántico-fantástica de hace menos de veinte años en la que no salen maniquís que cobran vida por arte de magia ni mujeres explosivas creadas por ordenador? No lo adivináis, ¿verdad? Pues tiene una explicación bastante simple: Hechizada tiene una premisa perfecta para una película porno. El filme es un cuento de hadas tipo Shrek en el que una chica recibe el "don" de la obediencia, lo que significa que tiene que hacer todo lo que le dicen, quiera o no quiera. ¿Qué os sugiere eso? Ajá.

Por otro lado, también hay algo de La princesa prometida en el filme. O, más concretamente, alguien: Cary Elwes, al que también recordaréis de Las locas, locas aventuras de Robin Hood. Si esperabais que la respuesta fuera una historia entrañable y un guión ingenioso, lo siento, pero de eso no nos queda en stock.

15 de septiembre de 2011

Errol Flynn: Aventuras de un vividor

Esta biografía es, con diferencia, la más interesante que he leído hasta la fecha. Sabiendo que la escribió el propio Errol Flynn (al menos en parte) y habida cuenta del grado de improbabilidad que llegan a alcanzar algunos de los sucesos que describe, uno puede preguntarse cuánto de lo que dice el libro será cierto. Yo no tengo respuesta para esta pregunta y, francamente, me importa un bledo. Por mí que cada uno edulcore sus memorias como le venga en gana siempre que el resultado sea tan entretenido y curioso como este. Sin ir más lejos, mi autobiografía probablemente empiece con estas líneas: "Cuando el Tipo de la Brocha se despertó una mañana después de haber fornicado con dos valquirias espaciales, se encontró sobre los escombros de su casa convertido en un monstruoso lagarto de 50 metros de altura y 20.000 toneladas de peso". Prometedor, ¿verdad?

My wicked, wicked ways, cuyo título se tradujo al castellano como le vino en gana al editor, abarca desde la niñez de Flynn en Tasmania hasta su caída y "exilio" en el Mediterráneo a bordo del Zaca y su ulterior retiro a Jamaica. Cincuenta años de vida a los que puso fin un infarto en octubre de 1959, todos ellos comprendidos en esta genial autobiografía.

12 de septiembre de 2011

Star Wars: Los 11 peores cambios introducidos en la trilogía original

El miércoles pasado salieron a la venta las dos trilogías de Star Wars en formato Blu-ray. A la vista de que ya tengo la trilogía original cuatro veces (dos en DVD, una en VHS y otra grabada directamente de la tele) y de que las precuelas ni me van ni me vienen, yo mismo me pregunto qué hago comprándome estas películas otra vez. Mi justificación es que lo hago por los extras, pero la verdad es que las compraría igual, aunque la caja solo trajera un mechón del vello púbico de Chewbacca. Soy la zorra de George Lucas.

Habiendo visto las películas por enésima vez, y ahora también con las arrugas de Mark Hamill en El retorno del Jedi en alta definición, me gustaría repasar con vosotros algunas de las novedades que la Edición Especial de 1997, su versión masterizada en DVD de 2004, y los Blu-ray introdujeron sobre los estrenos originales de 1977, 1980 y 1983.

Ahora bien, no voy a hablar de tonterías como el cambio del logo de Lucasfilm o de mejoras tan evidentes que hasta los warsies más recalcitrantes deberían quitarse el sombrero ante ellas, sino de aquellos cambios que, en mi opinión, solo sirvieron para empeorar la trilogía clásica. Como decía Scar en El Rey León: preparaos.

8 de septiembre de 2011

Escenas portentosas: Tomb Raider: La cuna de la vida

Adaptaciones de videojuegos a la gran pantalla. Pronunciar estas palabras me provoca el mismo escalofrío que leer en voz alta el Necronomicon Ex Mortis. A estas alturas, nadie en su sano juicio (lo que excluye al señor Crapsmith) puede pensar que una película basada en un videojuego serán buena, y si de casualidad llega a ser entretenida o involuntariamente graciosa, ya es todo un milagro. Desde luego no ayuda que las productoras suelan elegir videojuegos que apenas tienen argumento como víctimas para sus experimentos. Por ejemplo: Mortal Kombat.

Pero también hay videojuegos que, si se escoge el género apropiado para ellos, tienen un potencial evidente para convertirse en buenas películas. Este es el caso de la saga Tomb Raider.

Lara Croft, cuyos protuberantes polígonos habían conquistado a jugadores de todo el mundo en 1996, era básicamente una versión femenina de Indiana Jones, así que hacer una película inspirada en sus aventuras no era precisamente difícil. Elegir a un director competente, buscar una actriz sensual y con carácter, y escribir un guión repleto de acción que gire alrededor de algún artefacto antiguo y misterioso. ¡Está chupado!

En 2001, se estrenó la primera película de Tomb Raider y los beneficios fueron lo bastante pingües como para que el estudio diera luz verde a una secuela. Sin embargo, cuando se estrenó La cuna de la vida dos años más tarde, Lara Croft había perdido mucho gancho entre los jugadores, y aunque la crítica acogió el filme con más cariño que la primera parte, éste no encontró el mismo respaldo entre los espectadores. Lo que no quita para que tenga una de las escenas más alucinantes de la historia del celuloide.

5 de septiembre de 2011

Top 5: Videojuegos cooperativos


Como siempre hay algún listillo leyendo esto y buscando una excusa para sacarme los colores, voy a dejarlo muy clarito desde el principio: no creo que haya más de dos títulos en esta lista que coincidan con los que vosotros podáis estar pensando ahora mismo, sobre todo si vuestra primera videoconsola fue una PlayStation o una Nintendo 64, lo que significaría que os saco unos cuantos añitos, o si sois la Oscuridad que Invoca, en cuyo caso no estaréis pensando en videojuegos, sino en hallar la forma de entrar en nuestra dimensión para matarnos a todos.

Vamos, que es mi lista, y ya me diréis vosotros, si os apetece, cuál es la vuestra.

1 de septiembre de 2011

Despilfarrando, que es gerundio: Capitán América, L.A. Noire y JCVD

Bienvenidos a la segunda entrega de "El Tipo de la Brocha va a sufrir un infarto cuando le llegue el extracto de la tarjeta de crédito", también conocida como "Llenemos la casa de niños y pongámoslos a coser zapatillas deportivas para financiar mis derroches", y popularmente aceptada como "¿De dónde saca el dinero? A la fuerza de las drogas".

En esta ocasión, para evitar desviar vuestra atención hacia mi espectacular jarra de Monkey Island, he tomado la precaución de no sacarla en ninguna fotografía, ni siquiera de refilón. Si os gusta la jarra, os compráis una, porque distraeros con tonterías es lo último que quiero. Os necesito con los cinco sentidos puestos en los objetos que comentaré a continuación, y no en las fruslerías que puedan aparecer en segundo plano. Por lo tanto, quiero que penséis en cada uno de estos objetos como un escote sugerente o un buen culo. No hay nada de interés a su alrededor.